Por no menos de una moneda de oro...


domingo, 22 de noviembre de 2009

SEGUID HAMBRIENTOS!, SEGUID ALOCADOS!

Ayer la mañana comenzó como todas las mañanas de un sábado... algo más calladas que las de un lunes o un martes...

Sin embargo había algo en el aire que se respiraba... diferente. Quizás era imaginando aquel salón donde expondríamos una colección de sueños... aún jóvenes, aún utópicos... pero por sobre todo increíblemente FACTIBLES. Era pensando en aquellas palabras que cada uno elegiría para contarle a una porción representativa de la sociedad cuál era su idea, para, con una pequeña acción, cambiar el mundo de manera grandiosa.

Mientras desayunaba un Nesquick frío... saboreaba esos últimos minutos de sentirme cómodamente apoyada sobre una plataforma firme. Podía elegir la ropa, la manera en que me pararía frente a todos, trataba de imaginarme qué sorpresas había para el último encuentro en calidad de "cursantes", quería entender cuál era el secreto de toda esta historia que sorprendió a mi vida con innumerables propuestas... y dejé de preguntarme tantas cosas. Por primera vez empecé a experimentar esa seguridad que tenemos que cultivar:la de que somos cada vez más. Podía encarar la situación de mil maneras, pero sabía que el resultado probablemente sería el mismo: nosotros "darnos cuenta", el público "quedar intrigado por proyectos que quizás no entiende del todo". Posiblemente pasaría lo que me ocurrió, escuchar frases sobre "no tengo tiempo", o "¿por qué demora tanto?" y esa inevitable desolación de sentirse o "ser diferente".

Ojalá la emoción general no les haya acarreado estas reflexiones o sensaciones. Ojalá hayan vivido de la manera más exitosa la puesta en sociedad de sus ideas... pero, ¿dígame alguno si no corre por sus venas ya, esa adrenalina de mantenerse constante? De pisar firme en el aire? ¿De haber saltado al abismo?. Díganme si no se sintieron orgullosos de experimentar el ponerse en vidriera para que quién quiera diga lo que diga, piense lo que piense... sepa... que estamos ahí para cambiar las cosas, y ya no nos importa lo que digan, sino que existe "otro".

Entonces permanece en mis oídos ese tarareo infantil... cantando esa melodía que es antibiótico, antídoto contra la desilusión... y al decir "mira a tu derecha... mira a tu izquierda... mira adelante... mira atrás... somos hombres" no estaba hablando de la vida diaria... estaba hablando de ese instante, en que coincidimos, los de hoy con los de antes... y descubrimos en carne propia el "cada vez somos más". En un juego aparentemente ingenuo compartimos decisiones sobre cómo enhebrar una aguja o cortar un cartón: jóvenes con utopías, empresarios con experiencia, ministros, gerentes, futuros estudiantes, actuales trabajadores, estudiantes... madres, padres, hijos, hermanos... en situación de grupo, una pequeña muestra representativa de la sociedad, se demostró así misma que las cosas pueden lograrse en equipo. Que la actividad es más llevadera si hay respeto. Que el cambio es posible si hacemos que los que estaban afuera, los que siempre están afuera: entren. Sepan que no podemos ignorar las miradas demandantes de quienes no están siendo felices, por que con el tiempo eso se hace costumbre y alguien ignorará la nuestra.

No quiero cansarlos, no quiero darles conclusiones... quiero generar preguntas. Quiero que sepan que acabamos de saltar y lanzarnos... caeremos como gatos, porque tenemos patas nuevas para salvarnos por lo menos 7 veces... le dimos la vuelta al sistema... cambiamos el paradigma, ya no hay ley que nos prohíba pensar diferente, ya no podemos quedarnos bajo tierra... porque la tierra que nos tiran nos resbala... Si las cosas no salen perfectas lo habremos intentado, y en un mundo donde
pocos intentan... es difícil no encontrar lo que nadie busca.

Sin más letras ni palabras reiterativas.. quiero pedirles compañeros, que me juren que van a seguir hambrientos! que van a seguir alocados! porque es el único modo de progresar...

El mundo está muerto de hambre... por falta de comida, pero también hay muertos de hambre por falta de sueños... y esos son casi irrecuperables... porque no hay pan que los calme.

Que sea otro disparador...

Vamos a llevar los niños adelante para que el gobierno tenga que enterarse que los niños existen, vamos a agitar la vida y darla vuelta para ver caer los copos... vamos a enseñarle a las personas que un casco no está de más NUNCA, vamos a proponerles ponerse en los zapatos de la persona que tienen a cargo,vamos a coser a máquina muchas bolsas para transportar productos de empresas que venden lo que dicen vender... vamos a pedirles a las autoridades que al cumplir con nuestra responsabilidad, ellas pongan su parte, vamos a explicarles a los gerentes que aveces la discapacidad está en quién no vé que aquel que tiene un problema motriz no lo tiene para nada en su corazón, ni en sus energías, ni en sus ganas de trabajar; vamos a reunir la diversidad para que de ella misma se aprenda, vamos a juntar comida para los que no tienen, vamos a ofrecer seguridad en el puesto de trabajo, vamos a reciclar, porque nada se pierde... todo se transforma... vamos a darles posibilidades a los universitarios para que encuentren lo que buscan... pero por sobretodo... vamos a ponerle un buen par de anteojos al mundo!

seguid hambrientos... seguid alocados!